14/11/09

Blackwater pagó sobornos para ocultar la muerte de civiles en Irak

Los mercenarios de…- perdón, los miembros de la empresa privada de seguridad- Blackwater sobornaron, con cerca de 600.000 euros, a varios funcionarios del gobierno iraquí para evitar represalias por el asesinato de 17 civiles durante un tiroteo ocurrido en Bagdad en 2007. Este hecho precipitó la salida del país de la ‘empresa de seguridad’ y obligó al Departamento de Estado a rescindir los múltiples contratos que le vinculaban a Blackwater.

The New York Time desveló, citando a cuatro ex directivos de la compañía, que fue el presidente de la compañía, Gary Jackson, el encargado de aprobar personalmente los sobornos en 2007 a través de su delegación en Jordania. El dinero, según afirma el rotativo estadounidense, se habría transferido de forma secreta… Todo comenzó en septiembre de 2007 cuando varias unidades de Blackwater causaron una matanza al tirotear, indiscriminadamente, a un grupo de civiles que estaban congregados en la plaza de Nisur, en el corazón de la capital, mientras custodiaban un convoy del Departamento de Estado.

En total se ha imputado a cinco ex mercenarios, a los que se les juzgará el próximo año. El escándalo lo destapó un sexto miembro del equipo que delató a sus compañeros. El incidente provocó un gran revuelo y hubo varias investigaciones sobre las técnicas empleadas por los miembros de Blackwater. Hoy, Blackwater ha cambiado su nombre por el de Xe Services y aún así le volvieron a negar todas las licencias para operar en suelo iraquí.

13/11/09

Cuba: paraiso sexual

Antonio Pampliega / La Habana

Sus interminables playas de fina arena blanca, sus aguas de azul turquesas bañadas por el majestuoso mar Caribe o poder disfrutar de un mojito bien frío mientras los cuerpos se broncean al sol han convertido a Cuba en un paraíso terrenal para los cientos de miles de turistas que deciden visitar la isla cada año. Pero desde hace varias décadas, a estas maravillas de la naturaleza se ha unido un nuevo reclamo: el sexo. Miles de turistas extranjeros viajan a Cuba buscando bellas mujeres con las que pasar sus vacaciones por un puñado de dólares. Las ‘jineteras’- sobrenombre que reciben las prostitutas cubanas- se han convertido en un símbolo de la isla y en una fuente importante de ingresos.

El fenómeno del turismo sexual arrancó en Cuba a principios de los noventa. Con la caída del muro de Berlín y el derrumbe de la Unión Soviética el régimen castrista perdió todos los fondos que anualmente le enviaban desde el Kremlin y la venta de caña de azúcar era insuficiente para satisfacer las necesidades de la isla; por lo que Fidel Castro puso sus ojos en el turismo como piedra angular de la nueva economía. Y además de explotar los encantos de Cuba, como las playas o su clima privilegiado, el régimen estimuló, como un encanto más de la isla, la ‘hospitalidad’ de la mujer cubana. A raíz de esto, ávidos inversores, en su mayor parte españoles, comenzaron a levantar complejos hoteleros donde se podían encontrar guapas jovencitas que en muchos casos ni alcanzaban la mayoría de edad.

Pero el negocio del sexo se le fue de las manos al régimen y lo que empezó siendo una aventura que embarcaba a cientos de jóvenes que buscaban aliviar las necesidades diarias de sus familias se convirtió en un entramado mafioso con la aparición de proxenetas, casas de alquiles por horas, etc. Las jóvenes cubanas vieron en el turismo sexual una forma de ganarse la vida mucho más rentable que la de trabajar a diario. El sueldo medio de un cubano ronda los 300 dólares mensuales, lo mismo que puede ganar una jinetera semanalmente. Esto hizo que profesaras, enfermeras y secretarías abandonaran sus profesiones para caer en los brazos de los turistas repletos de dinero.

Operación Lacra

Castro se vio en la obligación de tomar cartas en el asunto y en 1998, tras un discurso donde denunció lo que su régimen había promovido, puso en marcha la ‘Operación Lacra’. Se comenzaron a realizar redadas masivas contra las jineteras y los pingueros- chaperos- que se habían convertido en parte del paisaje del Malecón o de la Quinta Avenida donde buscaban clientes. En octubre de 1998 el régimen cierra las discotecas Comodoro, el Café Cantante y el Palacio de la Sala; y en las salas de fiesta de los hoteles Marina Hemingway, Copacabana o Habana Libre el uso queda restringido a los huéspedes del hotel. El régimen advierte que deben “reorientar el enfoque de la diversión”.

La operación lacra no ha conseguido erradicar la prostitución en Cuba, porque como se dice en la calle “el sexo es lo único que Castro jamás conseguirá racionar”. Sin embargo el régimen obtuvo dos cosas positivas: por un lado que la prostitución se ejerza de forma discreta, sin ensuciar la imagen de tranquilidad que quiere potenciar el régimen, y, por otro, que todo se desarrolle bajo su control y su supervisión. Ahora las muchachas no tienen que dejarse ver por el Malecón, los proxenetas las ofrecen directamente a través de Internet- totalmente controlado su acceso por el régimen- con tarifas que oscilan entre los 35 y 80 dólares. Además, los empleados de los hoteles, contratados directamente por entidades del Estado, ofertan a las jineteras a los huéspedes que allí se alojan.

Pero no todos los cubanos ven con buenos ojos que sus mujeres ejerzan la prostitución, sobre todo los revolucionarios de la primera ornada que lucharon junto a Castro, Cienfuegos o Ché Guevara en Sierra Maestra les duele más que a nadie. Cuando los ‘barbudos’ entraron triunfantes en La Habana se encontraron con más de cien mil prostitutas repartidas por todo el país, procedentes de familias campesinas y en su mayoría analfabetas. Batista había convertido Cuba en el paraíso del juego y en el prostíbulo de los millonarios norteamericanos. Castro cerró todos los burdeles, atendió a las prostitutas y a sus hijos, les dio la oportunidad de aprender un oficio y de asistir a las escuelas para recibir una educación. Los proxenetas fueron encarcelados y la prostitución acabó siendo erradicada de la isla. Pero las necesidades económicas hicieron que el régimen de Castro volviese a los tiempos de Batista.

Los ‘turipepes’

El aeropuerto internacional José Martí de La Habana recibe al día cientos de vuelos procedentes de todo el mundo. Hasta aquí se acercan las jineteras buscando a los nuevos ‘turipepes’- apodo con el que se conocen a los turistas sexuales en la isla- recién llegados. Las chicas se engalanan con sus mejores vestidos, lucen sus mejores joyas y utilizan sus armas seductoras para cobrarse la ‘pieza’. La competencia es feroz pero el botín es suculento y bien merece la pena pasar horas y horas de pie. Españoles, ingleses, franceses, norteamericanos, mexicanos, italianos… todos tienen un patrón en común; son hombres de mediana edad, que viajan solos y buscan sexo fácil.

Las jineteras observan a los turistas recién llegados. Son analíticas y estudian a sus ‘presas’ en detalle. Si son mayores, con toda probabilidad estén casados pero tienen una buena solvencia económica… Este perfil de turista es el más deseado porque las jineteras saben que las trataran como a unas reinas; aunque tienen un ‘pero’, las chicas saben que no se casaran con ellas ni las sacarán de Cuba. Si los turistas son jóvenes, las jineteras ven en ellos la posibilidad de abandonar la isla para irse con ellos a sus países de origen. Los jóvenes tienen menos experiencia, son más soñadores y creen en el amor. En este segundo caso, en muchas ocasiones, el servicio puede ser incluso gratuito ya que las jineteras lo ven como un ‘inversión’ a corto plazo.

“Todas buscamos a nuestro príncipe azul para que nos lleve con él, pero eso sólo ocurre en los cuentos de hadas. La vida real es mucho más difícil, aunque no debemos perder la esperanza”, afirma María, una jinetera que trabaja en El Palacio de la Sala de la capital. El príncipe azul del que habla María va disfrazado de turista. En Cuba se ha endiosado a los extranjeros y esto produce, a la larga, no pocas frustraciones en las jineteras que ven en ellos su tabla de escape… Los turistas que visitan Cuba suelen ser hombres de clase media que ahorraron dinero durante todo el año para poder hacer este viaje, compraron un paquete vacacional de ‘Todo Incluido’ y llegan a la isla con la intención de gastar hasta el último dólar que llevan en la cartera. El dinero nubla la vista de las muchachas que ignoran que su supuesto príncipe azul no es millonario, sino un simple trabajador que tiene que cumplir un horario, soportar las arbitrariedades de un jefe y todo por un sueldo que apenas le da para vivir. Si supieran todo esto, seguramente lo idealizarían menos y no creerían tanto en sus promesas. Pero a la vez perderían la ilusión de que alguna vez ese extranjero las invite a vivir con él en su país.

María es una jinetera, de 30 años que de noche parecen veinte, que vive con su hijo en Guanabacoa, el barrio negro de La Habana. Su piel, color ébano, resplandece bajo las luces de la pista de baile del Palacio de la Sala. No pasa desapercibida entre los hombres que abarrotan el lugar. El contoneo de sus caderas levanta miradas de envidia entre sus compañeras de profesión pero el ritmo africano, heredados de sus tatarabuelos, se apodera de ella. “Una no nace puta, ni es algo que se lleva en los genes. Mis padres trataron de educarme lo mejor posible para ser decente pero la vida da muchas vueltas… Mi padre trabaja como campesino en un pueblo cercano a Cienfuegos y mi madre era cocinera. Ellos se esforzaron al máximo para darme una buena educación”, se confiesa María a Tiempo.

“Terminé el colegio y fui a la universidad a estudiar económicas… Y aquí es donde empecé a ejercer la prostitución. Los hijos de los dirigentes iban a la Universidad con ropas de marcas extranjeras, oliendo a perfumes carísimos. Y yo, una simple hija de campesinos, me tenía que bañar todos los días con un pedazo de jabón que apestaba a amoniaco. Y dije ¡basta! Quiera otro tipo de vida y la prostitución me dio la oportunidad de ganar mucho dinero para ayudar a los míos”, afirma mientras no puede contener las lágrimas que la corren el rímel de sus ojos almendrados.

“Mi sueño, igual que el de muchas de mis compañeras era atrapar a un turista que me llevase volando a su país donde poder vivir una vida plena… Pero la vida no siempre nos da lo que buscamos”, sentencia con una sonrisa triste.

En Cuba las jineteras no son repudiadas por la sociedad ni señaladas con el dedo como ocurre en la mayoría de países Occidentales. Aquí las familias se sienten orgullosas de ellas, las ven como heroínas modernas que ayudan a sus familias ‘vendiendo’ sus cuerpos a extranjeros sedientos de carne por unos dólares. Nadie se siente avergonzado de reconocer que es amigo de una jinetera, al contrario. Son las que tienen mayores posibilidades económicas, las más elegantes, se pueden comprar cosas que el resto de sus compatriotas ni sueñan en tener… Todas buscan los mismo un príncipe azul o en su defecto un hombre que las mantenga- por 300 dólares mensuales un extranjero puede dar un nivel de vida a ‘su’ jinetera difícilmente alcanzable para el resto de la población. Ellas, a cambio, le jurarán fidelidad eterna.

Pero todo cuento de príncipes y de hadas tiene su lado oscuro. “Las prostitutas del mundo se escandalizarían al saber que una jinetera cubana es capaz de entregar su cuerpo por unos pantalones vaqueros o por un plato de comida en un restaurante de segunda categoría”, no todo es tan bonito como parece, sentencia María.

Un negocio alrededor del sexo

No es difícil ver a extranjeros recorrer las calles de La Habana vieja cámara en mano y acaramelados con una joven cubana. “Las jineteras somos mucho más que prostitutas. Nosotros acompañamos a los turistas durante su estancia en la isla. Les hacemos de guía, les enseñamos los lugares de interés, en caso de no hablar castellano nosotras lo hacemos por ello”, afirma María. En Cuba, al igual que sucede en otros paraísos sexuales- Tailandia, Laos, Camboya o República Dominicana-, un lucrativo negocio se ha levantando entorno a la prostitución.

Desde los porteros de los hoteles que cobran diez dólares a las muchachas por dejarlas subir a las habitaciones de los clientes hasta taxistas especializados en recoger a prostitutas y que pueden llegar a cobrar 5 dólares por servicio; pasando por restaurantes especializados en ‘turistas’ donde la jinetera recibirá un pequeño porcentaje de lo que consuman, tiendas especializadas en Ron o en Habanos donde las chicas llevan a sus clientes para que se gasten los dólares que tienen guardados en la cartera.

Además, en La Habana existen locales especializados en ‘sexo para turistas’. En el municipio habanero 10 de octubre Tiempo encontró la discoteca ‘El Túnel’ donde absolutamente todos esta en dólares, a precios imposibles para la población cubana. En este local no es difícil ver como se establecen los contactos entre los turistas sexuales y las jineteras que contonean sus cuerpos al son de la música. Sentada en la barra del local, vestida con una minifalda blanca y un top del mismo color una jovencísima muchacha de cabellos rubios mira la pista del baile buscando a un hombre sólo para poder pasar la noche con él. Los camareros del local la saludan, es habitual del local al que acude casi todas las noches.

Da un sorbito a su copa. Se baja del taburete y se encamina hacia un turista recién llegado que chasquea los dedos al ritmo de Celia Cruz mientras espera su bebida sentado en una de las discretas mesas del local. La jinetera se presenta dándole un par de besos. Las sonrisas de complicidad no tardan en aparecer. Y la conversación va dejando paso a caricias y gestos cariñosos. Tras media hora, el turista y la joven jinetera desaparecen del local rumbo al hotel donde darán rienda suelta a su pasión.

Puede que sólo pasen una noche juntos, pero puede que sea afortunada y el turista la contrate para que le acompañe durante todo el tiempo que duren sus vacaciones. Pasará a convertirse, por unos días, en pretty woman. Piscina, buena comida, playa y la sensación de dormir y despertar en una nube. Después, deberá acompañar a su príncipe hasta el aeropuerto donde se despedirá de él… Pero sin lágrimas en los ojos, porque nuevas remesas de turistas llegan a isla buscando la ‘hospitalidad’ de las mujeres cubanas. Quizás su príncipe azul esté entre ellos.

12/11/09

Cayó el muro de Berlín pero todavía quedan muchos...

Frontera entre España y Marruecos

Frontera entre México y Estados Unidos


Favelas de Río de Janeiro


.... y por supuesto, La Franja de Gaza

11/11/09

¿Qué se esconde tras la muerte de Yasir Arafat?

¿Murió Arafat de muerte natural? ¿Pudo ser envenenado? Según afirma Said Assaf, bioquímico y nutricionista encargado de proporcionarle los alimentos al líder palestino cuando enfermó, la muerte de Yasir Arafat esconde un lado oscuro. “Nadie quiere saber, ni los israelíes ni los palestinos. Ésta es la única razón por la que después de cinco años la muerte de Arafat sigue siendo un misterio”, sentencia en una conversación telefónica mantenida con el diario El Mundo.

Cuando se cumple el quinto aniversario de la máxima autoridad palestina y su único nexo de unión su fallecimiento sigue envuelto en un halo de misterio. Durante estos cinco años las teorías han sido muy variopintas- desde el envenenamiento hasta el SIDA pasando por una cirrosis no vincula con el alcohol- pero nunca se ha podido probar ninguna de ellas. Ahora es su nutricionista quién se atreve, veladamente, ha hablar sobre un posible envenenamiento alimenticio. “Antes de su hospitalización en el hospital de Percy Arafat perdía peso de una forma que he visto en los animales de mi laboratorio cuando se les inoculaba veneno”, señala.

Pero esta afirmación choca con el informe presentado por los forenses encargados de hacer la autopsia al cadáver donde no encontraron ningún rastro que señalase el envenenamiento como el responsable de la muerte del carismático líder palestino. Pero en el informe que fue entregado a la familia y que cuenta con un total de 588 folios no se especifica cuáles fueron los motivos de su muerte… La conspiración para acabar con su vida cobra fuerza con esta teoría. “Como en cualquier parte del mundo, cuando desaparece el máximo líder, las personas de su alrededor se aprovechan de su muerte. La muerte de Arafat no fue ninguna excepción y benefició a mucha gente que ahora tiene poder”, agrega Assaf.

La teoría de la conspiración comenzó a cobrar fuerza cuando Faruk Kadumi, ex dirigente de Al Fatah, acusó directamente a Abu Mazen de haber orquestado una conspiración para acabar con Arafat junto con los servicios de inteligencia israelíes. Esto ha obligado a Al Fatah a movilizarse y ha creado una comisión para investigar el fallecimiento de su ‘fundador’; pero siempre señalando cómo máximo responsable a Israel. ¿Qué esconde la muerte de Arafat?

10/11/09

India recurre a trenes exclusivos para mujeres para evitar el acoso sexual

La India ha decidido poner freno a las denuncias por acoso sexual (se han presentado más de 300 en los primeros cuatro meses del año) y la primera solución que ha sido la creación de vagones exclusivos para mujeres. Los ‘trenes’ reciben el nombre de Ladies Specials y ya están a pleno rendimiento en las ciudades más importantes del gigante asiático. Cada mañana millones de mujeres de Nueva Delhi, Bombay o Calcuta usan el tren para desplazarse a sus respectivos trabajos y debido a las aglomeraciones de gente que utiliza el tren para ir a trabajar cada mañana, los tocamientos, los roces y las miradas obscenas se repetían cada día intimidando a las mujeres indias. Todavía hoy existen, en los cines o en los autobuses, hileras de asientos reservadas para mujeres para evitar tentaciones…


Las violaciones o el acoso sexual son delitos que se han visto incrementados un 30% en los últimos años pero que los medios de comunicación sólo dan relevancia cuando se convierten en sucesos macabros y morbosos; como violaciones de niñas a manos de los guardaespaldas del ex presidente Abdul Kalam… India, a pesar de que las riendas del Gobierno las lleva Sonia Gandhi o donde varias mujeres ocupan cargos de relevancia, sigue siendo un país donde el machismo sigue muy arraigado entre la población. “La mujer que lleva ropa inadecuada o se siente demasiado audaz y se aventura a salir sola por la noche es responsable de que los hombres sientan deseos sexuales hacia ella”, afirma el jefe de policía de Nueva Delhi…


Los datos que maneja la policía son escalofriantes. En el 90% de los casos la víctima conoce a su agresor (que resulta ser su vecino, el tendero de la tienda de enfrente o un familiar). Pero ni siquiera el hecho de tener identificado al agresor es una garantía para que se le condene. En la mayoría de los casos, si el agresor acepta casarse con la víctima la denuncia se le retirará y no pisará ni la cárcel.

05/11/09

La pobreza también tiene rostro... Ciudad de los Muertos (El Cairo)

Antonio Pampliega / El Cairo

30/10/09

Un judío lanza gas a una mujer por ir en una acera sólo para hombres

La noticia, a priori, puede parecer una broma pero ni es 28 de diciembre ni, desgraciadamente, es una broma. En el barrio de Mea Shearim- donde reside de unas comunidades más importantes de ultra-ortodoxos de todo Israel- se decidió hace tres años que mujeres y hombres debían caminar por aceras diferentes por la calle para preservar así las estrictas reglas de recato de la comunidad. Estas medidas especiales se iniciaron para evitar que hombres y mujeres se rozaran en las aglomeraciones que se producen durante las celebraciones en la popular fiesta de Sukot (Tabernáculos).

Los líderes religiosos, para preservar a sus feligreses de cualquier tipo de tentación, contrataron los servicios de una decena de guardias de seguridad privada que durante las fiestas del Sukot se dedicaban a patrullar por las calles para mantener el orden establecido. Pero adonde no llegan los guardias de seguridad llegan los vecinos y eso es lo que ocurrió en esta ocasión…

Yoel Kraus, un judío ultra-ortodoxo perteneciente a la secta fundamentalista Eda Haredit, decidió convertirse en juez, jurado y verdugo y decidió aplicar la normativa con una mujer que paseaba alegremente por la acera destinada a los hombres. Kraus después de advertir en repetidas ocasiones a la mujer para que se cambiara de acera la acabó rociando con gas lacrimógeno…

Todo esto le costará a Kraus la friolera de cinco días de arresto domiciliario, deberá permanecer alejado de Jerusalén dos semanas y además tendrá terminantemente prohibido participar en protestas o actos públicos durante un mes… ¿La mujer? Está bien… no necesitó asistencia médica después de la agresión.

¿Aceras sólo para mujeres? En Israel es habitual que los ultra-ortodoxos dicten normas similares para preservar las normas de su comunidad. El pasado mes de septiembre conocimos de la existencia de los nuevos autobuses ‘kasher’ donde hombres y mujeres están separados por una mugrienta cortina…